Entre niebla de incienso febril
pasan las horas de estos días tediosos
la arena resbala en un lento fluir
que hace del tiempo un rival poderoso
Conciencia del cuerpo que se arrastra ante mí
entre espasmos histéricos temblorosos
pensamientos oscuros invaden mi atril
vomitando mi hastío sobre vosotros
Noche solitaria en el solitario Madrid,
solo el ronroneo ilumina mi rostro
noche de recuerdos teñidos de Abril
noche de sombras danzando en mis ojos
Hoy recuerdo tu rostro de marfil
el brillo inmaterial de esos luceros hermosos
hoy te imagino, en esta noche sin fin,
mañana empezaré a buscarte entre mis escombros
"niebla de incienso febril" y la idea de buscar a alguien entre mis propios escombros... Me ha encantado el inicio y el fin del poema.
ResponderEliminarGracias Rincón......
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