miércoles, 8 de julio de 2009

Rodeado

Unos días soy Simbad,
rodeado de aventuras,
navegando en mi drakar,
por encima de las dudas...

Otros días soy aquél,
que habita en el viejo cádillac,
se regocija en los porqué
y de la vida no admite dádivas..

Arriba y abajo,
todo el tiempo bailando,
la mañana me trajo
una sonrisa y un llanto....

No hay pilares, no hay seguros,
floto como mariposa por encima de los muros,
hermosa como el amanecer
y frágil, como el recuerdo del ayer

Ésto es la vida, nos engañaron,
nos prometieron verdades que el camino se ha llevado,
ahora aprendemos de nuevo
el camino que queremos,
el camino del viajero,
solo en mitad de la noche,
rodeado de compañeros distantes,
rodeado de recuerdos
rodeado de sueños

domingo, 5 de julio de 2009

Que siga la fiesta

Cómo quiero a estos chicos, que bien me he sentido en vuestra compañía......

Despedida

Marcos deja el vaso en la mesa, con dos temblorosos dedos recoge del cenicero ese extraño vehículo que le transportará a la melancolía, a la oscuridad, el acompañante perfecto para esa infeliz pareja formada por él mismo y su soledad. Aspira una profunda bocanada como intentando absorver el mundo, y con él su tristeza.
En la ventana una enorme luna con su triste sonrisa le mira desde la distancia, silencioso espectador de su autodestrucción, pero él no puede verla, desde que Penélope se fué sus ojos han dejado de ver luz, sus oídos solo escuchan el crepitar de su alma, devorada por la llama del remordimiento, de la culpa y de la pena. El mundo se ha convertido en un lugar inhóspito, indeseado, continuo recuerdo de lo que tuvo y perdió, de lo que existió y desapareció. Así que se esconde en su hogar, ese antiguo molino que durante infinitos felices días fue refugio del amor, de las confesiones entre susurros, de los gemidos entre caricias. Ese antiguo molino que lo guarda ahora como un tétrico sarcófago, último paso antes de abandonar. Los acantilados por los que pasearon su amor son ahora afilados cuchillos que le devoran el alma, las olas que acunaron sus noches de pasión le recuerdan en la noche su inabarcable amargura, su inevitable final.
Solo la lectura le acompaña en estos días, Byron, Poe,… son sus amigos en la noche, oscuros compañeros que alimentan sus pesares.
Tras apurar el porro se abandona a la melancolía, cierra los ojos y se recuesta en el sillón, solo la luz mortecina de una vela delata la escena que allí transcurre. ¿Cuánto tiempo pasó hasta que escuchó esa voz? Nadie podría saberlo, solo sabemos que la escuchó, en su oído, como un susurro, esa voz sin género, sin edad, esa extraña voz que en cambio le resultaba conocida, cercana, estaba seguro de no haberla oído nunca y al mismo tiempo le resultaba sobrecogedoramente familiar. Torpemente consiguió girarse y ver sobre el respaldo del sillón algo que le heló el alma, ¿cómo había llegado hasta allí? Y lo que es más extraño, ¿como un cuervo podía hablarle?, pero en realidad no le hablaba, al menos no como estamos enseñados a verlo, su pico no se movía, ningún sonido salía del animal, pero por inexplicable que parezca en su mente lo oía, con una claridad absoluta se formaban las palabras y las frases en su mente: “ Eres patético, ¡mírate!, no vales nada, aún menos que nada. Sin ella no eres nadie y lo sabes, ella era lo único que daba sentido a tu miserable vida”, “no puedes engañarte igual que no puedes engañarme, solo postergas el momento final, ¡serás cobarde hasta el último segundo de tu insignificante existencia!”.
A pesar de lo extraño de la situación, o quizá debido a eso, las palabras del cuervo desgarraron su corazón como afilado cuchillo, ¿a quién quería engañar?, su mundo se iba ido al carajo, sin ella las fiestas dejaron de divertirle, los amigos dejaron de llamarle, ya no era divertido, su sola presencia en una fiesta provocaba el tedio en todos los asistentes, si, no podía engañarse más, con ella se fue su razón para vivir, ahora solo se arrastraba por este mundo esperando una salida que no encontraba, y que quizá estaba mucho más cerca de lo que pensaba.
Tambaleándose se acercó a la ventana, la vista era sobrecogedora, desde lo alto del molino podía ver las olas rompiendo contra el acantilado empujadas por ocultas fuerzas que le llamaban en la oscuridad, en lo alto la luna llena iluminaba la noche, marcando una frontera entre el mundo conocido y la tenebrosa oscuridad.
Abrió la ventana e inmediatamente pudo sentir la brisa en su pecho, sus cabellos alborotados se le clavaban en los ojos,…. El cuervo se apoyó en el alféizar, miró hacia abajo, había una gran caída y al final de ella le esperaban unas robustas rocas, amenazantes…. “Házlo, cobarde, acaba con esta ignominia de existencia, ¡libérate!”.
Marcos abrió la ventana, la luz de la luna inundó la estancia, miró abajo, adelante, ya no había marcha atrás, la hora había llegado. Ahora podía comprenderlo todo, las señales no dejaban lugar a dudas. Todo ocurrió en unos segundos, un cuerpo cayendo, el crujir de los huesos contra las rocas inundando la noche, unos ojos mirando hacia el cielo, unos ojos que no mostraban miedo, ni pena, ni tristeza,… solo incredulidad.
En lo alto una ventana que se cierra, y unos ojos que miran al fondo a través del cristal, observando el pequeño cuerpo despedazado, la sangre tiñendo las plumas y los ojos mirándo al infinito. Volvió al sillón, apagó la luz y se abandonó al sueño….

Show must go on

Ahí vamos a por el segundo intento, mejor que el primero, menos nervios, más placer y por suerte una excelente clown por compañera.... ¿donde queda la ingeniería?...... lo veremos en próximos capítulos.....

viernes, 3 de julio de 2009

Cabaret

Hoy acudí de nuevo al Circo Price, un lugar donde lo extraordinario se funde con lo cotidiano, una auténtica delicia.
Hoy la actuación consistía en un Cabaret, una pequeña locura que mezclaba con talento circo, música, poesía y humor. Me gustaron todos, desde la mejicana guerrera y su tequila hasta la gata trapecista y su sensualidad, pasando por el trapecista stripper, la cabaretera y sus ligas, los acróbatas y sus piruetas, la cantante contorsionista,..... pero sin duda lo que más me ha gustado ha sido la actuación de Angel Pavlovsky, un auténtico genio del escenario, un provocador sutíl, un humanista, nos deleitó con un monólogo en el que podían pescarse perlas de sabiduría como salmones remontando el río. Me quedé con algunas:
" me gustó mucha la infancia, es la única época en que las pesadillas solo se tienen cuando se está dormido "
" envejecer no es tan malo,....... si observas la alternativa "
" el amor es como un pequeño pajarillo entre tus manos, si aprietas demasiado lo asfixias y si abres demasiado se escapará volando"

Para terminar consiguió crear un momento mágico, consiguió sustituir los aplausos por besos lanzados al aire, todo el público lo ovacionó con miles de besos lanzados al vacío, el sonido era poesía, cerrando los ojos uno podía bucear en esos besos...... y no acabó ahí, se despidió con la siguiente frase, " sigan buscando la felicidad en el teatro, y si tienen la suerte de encontrarla espero que también tengan la suerte de compartirla con quien deseen".... ¿ qué mejor deseo puede haber?


jueves, 2 de julio de 2009

Leemos para pensar..

Aquí dejo un estracto del libro "los versos satánicos" de Salman Rushdie que al menos a mí me da bastante que pensar...

"El hombre que se inventa a sí mismo necesita a alguien que crea en él para demostrar que ha conseguido lo que se proponía. Otra vez haciendo de Dios, dirán ustedes. O también pueden bajar unos cuantos escalones y pensar en el Hada Campanilla; las hadas no existen si los niños no dan palmadas. O podrían decir, simplemente: en eso consiste ser un hombre.
No es únicamente la necesidad de que otros crean en uno, sino la de creer en otro. Ahí lo tienen, el amor"

miércoles, 1 de julio de 2009

Perdida en la ciudad

Perdida en la imensidad de la gran ciudad,
la maldita tierra prometida,
la maldita aúrea oportunidad
convives con el desprecio de los transeuntes,
con el calor, el hambre y la soledad,

Tus ojos revelan la pena,
el rugir de la tempestad,
tu cuerpo cansado se arquea
por unos céntimos de solidaridad.

El semáforo,
metáfora de un mundo sin piedad
se convierte en tu morada,
arco iris perdido en la inmensidad

¿dónde quedaron tus sueños?
¿quién te arrojó a la mar?
a lo lejos ves un velero
que sabes que nunca podrás alcanzar...

Este juego de banqueros
al que todos quieren jugar
genera muchos ganadores, ninguno bueno,
y muchas almas condenadas a vagar...

ancladas a su miseria,
con lamentos en su morral,
esparcidos por las arterias
de esta ciudad imperial.....


Imágen tomada de: http://www.losandes.com.ar